Seguridad en Nueva York

Nueva York es una ciudad cada vez más segura. El número de agentes de policía es abundante, tanto de uniforme como de incógnito, y en todos los vecindarios se encuentra una comisaría. A pesar de todo es aconsejable tomar ciertas precauciones básicas:

Documentación, dinero y objetos de valor: La mayor parte de los robos se producen por descuidos. No dejar el bolso, carteras, cámaras u objetos de valor desatendidos.
Los objetos de valor, el pasaporte y el grueso del dinero, están más seguros en la caja fuerte del hotel.
Si su pasaporte ha sido extraviado o robado, hay que denunciarlo y acudir al Consulado del país de origen para su reemplazo temporal.
La tarjeta de crédito debe ir firmada, es el único medio de comprobación. Si ha sido perdida o robada, antes de su denuncia, debe comunicarlo a la empresa expendedora para que la anule inmediatamente.
No exhiba mucha cantidad de dinero ni objetos valiosos.

En la calle: Evitar las calles desiertas y los parques por la noche. Por el día, barrios como Harlem no son tan peligrosos como antes, pero hay que procurar no salirse de las calles principales.
En el bajo Manhattan, aumente sus precauciones en las avenidas A, B, C y D del East Village.

En el metro: No viajar en los vagones que vayan vacíos y en los andenes solitarios situarse dentro de las líneas amarillos dibujadas en el suelo. Para evitar accidentes, no se acerque a la orilla de las vías hasta que el tren se detenga y deje libres las puertas cuando el convoy anuncie la salida. A partir de la media noche no es recomendable hacer uso de este medio de transporte.